Puede resultar aceptable tomarse un tinto a
19 grados en otoño o invierno. Pero a 25 o 28
grados en verano es un auténtico sacrilegio.
En general, un tinto servido por encima de
20 grados parecerá blando, plano y ardiente;
el alcohol se harámuy evidente y anulará sus
registros gustativos y aromáticos.
Además, el grado de los tintos se ha incrementado
de forma importante en los últimos
años. Los 13-13,5% vol. se han convertido en
la media en España y no es raro encontrar
tintos de zonas muy reputadas (Rioja,
Ribera del Duero, Toro, Priorat…) con graduaciones
de 14-14,5% vol.
Se le puede echar la culpa al clima mediterráneo,
al calentamiento global, a la búsqueda
de maduraciones más extremas por parte
de los elaboradores (piel y pepitas perfectamente
maduras) que sólo se consiguen a
costa de un grado más elevado. Al final, todo
esto obliga a tener mucho más cuidado si
cabe con la temperatura de servicio.
Así que echad mano del termómetro y del
sentido común, y seguid estas sencillas
normas:
Nunca servir un tinto a más de 18ºC.
Incluso es más prudente sacarlo a la mesa a
16ºC porque, lógicamente, se irá calentando
en la copa. Los vinos jóvenes o de breve paso
por madera se pueden servir mucho más
fríos: a 13 o 14º C. Disfrutaréis mucho más
de ellos a esta temperatura; sobre todo en
verano.
Planificar. No hay que dejar el vino para el
último momento. Mejor pensar con antelación
qué se va a consumir para que de tiempo
a ponerlo a la temperatura correcta.
Algunos trucos para enfriar
Armario climatizador. Son fantásticos los
que combinan temperaturas de servicio y
conservación, pero está claro que no todo el
mundo se lo puede permitir, ya sea por cuestión
de espacio o presupuesto.
Cubitera con hielo y agua. Es el sistema
más rápido y efectivo. Bastan 10 minutos
para que un tinto se ponga a la temperatura
adecuada. Muy importante que la cubitera
lleve también agua. Si te parece que en un
restaurante el tinto que has pedido está
caliente, no te cortes a la hora de pedir una
cubitera.
Nevera y congelador. Una hora en la
nevera de casa debería ser suficiente para
poner un tinto a la temperatura adecuada. Si
nos damos cuenta en el último momento,
siempre nos queda el congelador, pero necesitaremos
por lo menos 15 o 20 minutos. La
cubitera tarda menos porque la transmisión
de temperatura se realiza más rápidamente a
través de un líquido que del aire (no es lo
mismo meter la mano en el horno calentado
a 100ºC que en agua hirviendo